Para el que no conozca de mis vicios, ya lo sabe, me encantan los sims, comencé a jugar en el ordenador, al principio era muy soso, pero eso de vivir una vida que no es la nuestra aunque solo sea por unos segundos me encantaba, corría, saltaba, conocía gente y me lo pasaba genial. Más tarde, los sims mejoraron y aparecieron en 3D, ya iban a la universidad, podía tener mascotas en casa, y bueno, llené mi casa de perritos y gatitos que criaban como locos, también de hijos, eran tantos personajes que a veces me costaba manejarlos, pero... era la manera de tener a alguno con el que jugar, mientras el resto estaban trabajando, y así, conseguía dinero y dinero, para comprar el terreno que me gustaba y construirme castillos. Hace un tiempo, los sims ampliaron más aun, podían salir de casa, ir a discotecas, tener un oficio, etc. Me encantaba todo eso, incluso era famosa y firmaba autógrafos, compraba propiedades, etc. Pero lo que más me gustaba, era construir mi casa, y cuando la tenía, me ...