Tal vez...
Tal vez no sea una princesa, tal y como soñaba de pequeña, no tengo el pelo tan largo y negro como el de Jazzmín, ni un león como mascota, a lo humilde, tuve una perrita y una cobaya, y ahora, solo nos acompaña una tortuga, que no tiene nombre de fiera, y posiblemente no me pueda defender como el león de Jazzmín, pero que, fueron y son las mejores mascotas que uno puede tener. Tampoco podría morir nunca como murió Blancanieves, atragantándome con una manzana, ya ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que me comí una de esas frutas tan deliciosas, y mucho menos tendré que escapar al bosque defendiéndome de una malvada madrasta, ya que mi madre es la mejor madre que se puede tener, no hace falta huir de ella. Y en cuanto a dormir hasta que el príncipe encantado venga a darme un beso que me despierte, me encanta dormir, lo haría encantada y más si a una le despiertan con un beso, pero, lo de las agujas y eso, no, creo que ni cosería, ni tampoco me pincharía con la aguja, aunq...