Peñablanca
Después de una semana dura, ya se donde me presento a las oposiciones, y el insituto exacto, con lo cual, algo de nervios han aparecido, pero también se han ido otros tantos de la incertidumbre. No sé si ha sido el estar enferma, pero estoy cansadísima, siento no conectarme a vuestros blogs, pero no tengo fuerzas para mucho más, llego a casa, y lo único que me apetece es estar tumbada. Ahora mirando fotos, oyendo el pitido de los coches en el atasco que se forma en mi calle, pienso que, como me gustaría evadirme a uno de esos mágicos lugares, que mis padres me enseñaron desde pequeña. Peñablanca, "Piñablanca", como yo lo llamaba de pequeña, "era mi pueblo", mis padres, todos los fines de semana me llevaban allí, subíamos hasta arriba de la montaña, mi padre siempre me llevaba de la mano, tirando de mí, pero le encantaba que llegaramos hasta arriba, aunque se quejara de tener que ir arrastrándome por el camino (hablamos de cuando yo era muy pequeña), así que, cuan...