Latidos- Capítulo 1.3
Y la observó marcharse, unirse a la fiesta con los demás, y observó a algunos de sus amigos, y vio como la rodeaban, como enjuagaban sus lágrimas, las que él acababa de verter, y deseo para si mismo no haber dicho jamás esas palabras, porque sabía, que con cada lágrima de ella su corazón se iba limpiando de él, no volvería a molestarle, no regresaría jamás a su vida. — ¿Qué haces hay parado?- oyó que uno de sus amigos le decía. — Pienso- dijo sin reflexionar en sus palabras. — Con la buena noche que hace no es tiempo para pensar, vamos- le cogió del brazo tirando de él. — No tengo ganas de verdad. Pero apenas las palabras salieron de sus labios se dio cuenta de que ya estaba inmiscuido en la fiesta, y que una de sus amigas, un tanto achispada, se abrazaba a él para bailar, él, que nunca había bailado y que no era eso lo que quería ahora, y menos tener que quitarse a una ...