Isemay- Parte 38.6 EXILIADO
La corte no estaba lejos de allí, solo a dos días de viaje, pero con los niños se hacían eternos. Estaban acelerando el viaje todo lo que podían, pero ni eso era suficiente. Al caer la noche, durmieron en una posada, Olaft estaba tan cansado que se quedó dormido en cuanto Isemay lo puso sobre la cama. Ella ceno algo ligero y fue a reunirse con su hijo en el lecho, le pasó un brazo por encima y acomodo su cabecita sobre su hombro, así lo protegería. Cuando estuvieran en la corte se acabarían los días de tranquilidad, vería poco al niño, ya que iba a estar todo el día en compañía de su padre, y veía justo que Osmar disfrutara de él. Pero la dolía tanto pensar que después de dos años iba a perderle de vista. No se fiaba de nadie, el rey la había explicado que los enemigos de Osmar podrían querer vengarse de él a través de su hijo, ella no le había creído al principio, pero cuando Reynald tuvo un accidente a caball...