Isemay- Parte 31.2 MUERTO
Los dos amigos se miraron, Uwuain estaba arrepentido, pero la vena de la sien de Osmar no comprendía que había sido un error, tampoco su cuerpo que ansiaba todavía besar los labios de su esposa. Como en un instinto, permaneció en la puerta, sin interrumpir en el cuarto, guardando una distancia de seguridad prudente entre ellos. - Lo siento, no sabía que estabas con ella- dijo por fín al notar la tensión masticable en el ambiente- pensé que la encontraría sola. - ¡Podías haberlo imaginado!- le rugió- sé muy bien que todos visteis como esta mañana salió a discutir conmigo a cubierta. - ...