El amigo que nunca tuve
Aquí os dejo otro de los cuentecillos que escribo, esta vez, es un poco diferente, pero su mensaje, espero que llegue a muchos, como es bastante largo, lo he dividido en varias partes... Había una vez una niña, triste y solitaria, cada día, a cada instante, se sentía sola, era una niña enferma, la mayoría de los días no podía salir a la calle, apenas iba al colegio y le costaba mucho, mucho hablar, se ahogaba con cada palabra, cada paso, con cada movimiento rápido. Ella, nunca pensó que la vida sería así de difícil. Había nacido sana, fuerte, alegre. Era una niña con luz propia, que iluminaba el día a todo el que la veía, su pelo rubio, sus ojos marrones, tan grandes, que parecía que podía leer en tu interior cuando te miraba. Pero, todo cambió, su vida cambió cuando enfermó y tuvo que decidir entre sobrevivir, o dejarse vencer por el dolor. La verdad es que no le había ido tan mal, seguía viva, pero en cuanto al dolor, muchas veces se dejaba vencer por ese asqueroso dolor. Se t...