Un encuentro esperado 1.3
Pero aun faltaba él, la habían indicado que había subido al barco mucho antes que ella, pero… Es que este chico era siempre tan previsor, que quería tener toda la habitación organizada, bueno, habitación no, camarote, porque no se puede llamar habitación a una cama tan pequeña y un espacio tan reducido. Aun así, lo iban a pasar genial. - No piensas saludarme- oyó su voz tras ellas. Se volvió, y como la primera vez que se habían visto, hacía ya varios meses, le miró, sonrió, y corrió hacia él para abrazarle. Sus abrazos eran tan cálidos, era como sentirse en casa después de una larga ausencia, y bueno, siempre se sentía tan protegida en sus brazos, que verse allí, ahora, sentirse así, era el mejor regalo de aquel crucero. - Cuando he dejado de saludarte- le dijo por fín separándose de él. - Nunca- fu...