Isemay 42.8
Uwuain se levantó rápidamente, sabiendo que algo podría ocurrir y que tumbado en el suelo poco podría defenderse, aunque ahora todo parecía en calma, los gritos de las mujeres que horrorizadas salían al jardín para atender a los heridos sustituyeron a los de la angustia y el dolor anteriores. Uwuain inspeccionó a su hermana, antes de ayudarla a levantarse, de repente la vio palidecer asustada y se volvió en la dirección de su mirada. Tras la fuente, se encontraba Osmar tendido en el suelo, una flecha sobresalía de su pecho, Olaft lloraba a su lado desconsoladamente, y tironeaba de la camisa de su padre pidiéndole que se moviera. Reynald corría hacia la casa, poniendo a salvo a las hijas del rey. Uwuain salió corriendo hacia allí, Isemay le seguía, temiendo saber lo que había ocurrido. No sabía si su hijo estaba herido también, pero su esposo estaba grave, en el fondo de su corazón lo sabía, y una herida de flecha no aumentaba mucho las posibilidades de supervivencia. - ...