Una nueva vida- Capítulo 30.7

Ascra salió de la tienda y pidió a Mateo que la llevara a su casa, cuando llegó partió tres limones y exprimió el zumo en una botella, después cogió vendas y gasas, salió a la calle y comenzó el camino de regreso a donde estaba su pequeña. Cuando llegó vio como el fuego ya estaba sofocado, su marido la miró y esta le sonrió tímidamente, por lo menos calmaría su inquietud, entró de nuevo a la tienda y vio que su hija se había desmayado, tal vez era lo mejor, así sufriría menos, desenrosco las manos del paño y las roció con zumo de limón. — Es mejor que se haya desmayado, esto escuece mucho, así sufrirá menos- intentó reconfortar a José- ayúdame a vendarle las manos- dijo después de haber esparcido muy bien el zumo por las quemaduras — Ya esta- afirmó José cuando terminó de vendar las manos de Radians. ...