Ahora que termina el año, tengo que hacer memoria... ya que cerraré una etapa y abriré otra nueva, olvidaré las cosas malas, o lo intentaré, porque los que se fueron y nos dejaron, siempre estarán ahí, como las más brillantes estrellas del cielo. Por lo demás, este año, me dí cuenta de en quien se puede confiar, aprendí a ver la vida con otros ojos, luche por lo que quería, y caí mil veces, para después conseguir levantarme mil y una más, dí mi mano al que lo necesitaba, y rechace la del que me hacía daño; deseé el bien, sabiendo que no me desearían lo mismo, sonreí y llore, abracé y bese, confié y desconfié, ame y volví a amar... Ante todo, aprendí a ser feliz con muy poco. Quiero agradecer a todas las personas que regresaron a mi vida, o aparecieron de nuevo en ella, a las que me hicieron ver el mundo con otros ojos, aunque me doliera lo que veía, a las que siempre han estado y siguen ahí, a mi lado, a los que tienen una sonrisa para devolverme siempre, y a los que me dan la mano y...