Isemay 41.4
Ella había demostrado que arriesgaría todo por su amor, entregó su vida, sus recuerdos, por salvarles, entregó el futuro de su hijo y el suyo propio porque ambos siguieran respirando, ahora comprendía, no era rabia lo que la hizo alejarle de ella, era desesperación por saber que él estaría bien lejos de ella, que nada se interpondría ya en su felicidad, ¿Hasta qué punto era capaz él de arriesgar su vida por ella y por el niño? Fue eso lo que la movió a echarle de allí, estaba dispuesta a todo porque él viviera. Ahora Isemay lo observaba desde el otro lado del jardín, su hijo buscaba flores que metía en una cesta que Osmar sujetaba entre sus brazos mientras le seguía sin quitarle la vista de encima, era un buen padre, eso no podía dudarlo, había cuidado de Olaft desde el primer momento, también era un buen esposo, una vez que conoció lo que ella era capaz de amarle, supo amarla y recompensarla con creces, la había hecho tan feliz en el tiempo en el que estuvieron juntos. - ...