Isemay- Parte 6.6 VIVO
Al tiempo que maldecía por centésima vez ese día, la puerta de la estancia se abrió de pronto, cómo cada mañana, la criada entraba a llevarle su comida, esta vez la bandeja que traía estaba repleta de bollos y pastelitos dulces, fruta y agua. Isemay miró atónita a la anciana que deposito con mucha suavidad la bandeja sobre la mesilla de noche que estaba al lado de la cama y la miró. - Pronto traerán una jofaina para que pueda asearse- la indicó la mujer- ¿Desea algo más, mi lady? - ¿Mi lady?- preguntó Isemay a la vez que se levantaba del tocador donde pasaba horas intentando desenredarse el cabello con las manos- Después de tenerme aquí encerrada, ¿Solo me dices que...