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Importante

Seguirán saliendo entradas cada día y os iré visitando y contestando cuando pueda, han sido dos mesecitos muy duros, he necesitado apartarme un poco de todo, espero tener vacaciones y disfrutar de vuestros escritos.

Muchas gracias por vuestra comprensión. Os echo de menos.

20 de octubre de 2014

Una nueva vida- Capítulo 36.1






Llevaba un vestido color celeste que hacía juego con una gargantilla, el vestido se doblaba en una tabla de la cual debajo salía otra tela más fina y blanca de seda con un ribete en blanco, llevaba unos zapatos blancos a juego de alto tacón, el pelo lo llevaba recogido en una larga trenza que se enrollaba en la cabeza a modo de moño, con algunos mechones sueltos. El escote del vestido era realmente pronunciado, pero daba igual era una cena en familia, no hacía falta que se tapara mucho.

— Este vestido le queda precioso, señorita Radians- la sonrió Flor mientras la insistía en que diera una vuelta- realmente bello, si señorita, ¿quién lo eligió?

— Me lo regalo Irene, la hermana de José

— La señorita Irene tiene un gusto exquisito, ¿bajará a cenar ya?

— No, antes quiero hacer otra cosa, baje usted y diga que enseguida les acompaño

— Esta bien- comunicó Flor bajando al salón

Radians salió de la habitación después de haberse perfumado y recorrió el pasillo en la distancia que le separaba de la habitación de José, aunque se entretuvo oliendo unas rosas que habían colocado a lo largo del pasillo en jarrones de porcelana decorados con el escudo de la familia Flexet, que era un apellido de noble cuna desde hacía más de diez generaciones.

Radians llamó a la puerta de José cuando llegó a esta, Violeta abrió la puerta y después de dejar pasar a Radians se retiró. Radians se acercó a José que miraba por la ventana, ya que Eduardo y Lorena acababan de llegar.

— ¿Te encuentras bien?- dijo Radians sobresaltando a José que rápidamente se dio la vuelta

— Si- contesto él mirándola mientras se le paraba la respiración, pues en verdad nunca había visto a Radians con un escote tan pronunciado y con unos pechos tan agitados que subían y bajaban como si se hubiera dado una carrera

— Flor me dijo que te disculpáramos que te encontrabas mal

— No quiero bajar al salón, no hay porque mentirte

— ¿Qué te ocurre?

— Solo tengo un pequeño dolor- comento él refiriéndose al dolor que le producían los celos

— ¿Dónde?- dijo acercándose Radians a él

— En el corazón- Radians se puso pálida

— Llamaré al doctor en cuanto baje

— No, me encontraré mejor después de tomarme el té, después me iré a dormir, no es un dolor que puedan curar los médicos

— Todos los dolores los curan los médicos

— No le llames y no le digas a nadie lo que me pasa- llamaron a la puerta

— Señorita Radians, Mateo dice que comienzan a cenar

— Enseguida bajo, José vendré a verte después de la cena y espero que te encuentres mejor

— Si vienes a verme me curare, porque solo con tu presencia hace que me des medicina

— Que tonterías dices, mandaré que te suban al cuarto algo de comer y cuando suba lo subiré conmigo y esperaré a que cenes, consiénteme en eso

— Esta bien niña consentida- la beso en la mejilla- luego nos vemos, contestó, pues de esta manera si Eduardo y Radians querían verse más tarde no podrían, ya que ella estaría con él

19 de octubre de 2014

Una nueva vida- Capítulo 36


Radians se bañaba en su cuarto cuando llamaron a la puerta, estaba lavándose el cabello y no podía levantarse abrir, además sabía que sería Flor con la ropa que había pedido, pero Flor llamaba y después entraba, esta vez nadie entró, solo volvieron a llamar.

— ¿Quién es?-preguntó Radians alcanzando la toalla que estaba puesta en una de las sillas

— Soy yo violeta- dijo la criada- Flor me ha dicho que la traiga un vestido- habló la criada desde el otro lado de la puerta

— Hay Violeta, pasa- le comunicó Radians y cuando entró la dijo- cierre la puerta, deje el vestido encima de la cama y gracias

— ¿Quería que la ayudara a algo?- preguntó la criada

— Ahora que lo dices Violeta, hazme compañía, debes estar cansada de tanto trabajar- la sonrió- tranquila siéntate

— Milady yo tengo que ir a trabajar

— Quédate un rato, hazme compañía, desde que hubo el incendio me da miedo estar aquí sola

— ¿Por qué?

— Temo quedarme otra vez encerrada

— No se preocupe, no creo que ocurra eso- llamaron de nuevo a la puerta

— Adelante- dijo Radians y Flor entro en el cuarto

— Señorita, la cena esta casi preparada Mateo me comunica que bajen ya a cenar y el señorito José me pidió que me disculpara con usted, esta indispuesto

— ¿De veras?

— Si, eso fue lo que el señor me dijo

— Esta bien, Flor ayúdeme a vestirme, hágame el favor y Violeta, amor, sube té para el señor, por lo menos debe tomar algo en su cuarto

— Si, señorita- dijo Violeta marchándose mientras Flor ayudaba a Radians a vestirse

Siempre dicen que las mentiras tienen las patas muy cortas, tal vez sea cierto después de todo...

18 de octubre de 2014

Una nueva vida- Capítulo 35.2




Era el primer beso para Lorena, pero se lo respondió como si fuera una experta en ese arte, se besaron una y otra vez mientras Eduardo la ayudaba a ponerse la camisa y la abrochaba los pantalones que minutos antes se había quitado.

Después montó en su caballo y la ayudó a subir delante de vuelta a la hacienda, sus brazos la rodeaban la cintura y Lorena apoyada en su pecho deseaba con todas sus fuerzas que él siempre la amara.

— Te amare por siempre- la susurro Eduardo mientras con una mano la acariciaba el cabello y con la otra tenía agarradas las riendas de los dos caballos

— Yo también te amare a ti- le abrazo por el cuello- dime mi amor, ¿quién te dijo que te amaba?

— Tu amiga, la que no me ama

— Radians me lo dijo, yo estaba muerta de celos

— Pero ella sabía que yo ya no la amo, no se cuando deje de hacerlo pero me enamoraste tu.

Siguieron hablando hasta que llegaron al principio del bosque, después Eduardo desmontó y ayudó a montar a Lorena en su caballo, ambos se prometieron mantenerlo en secreto y amarse con miradas, pero por lo menos se lo dirían a Radians, para que en la presencia del cuarto de esta pudieran estar juntos.

Y aquí terminamos con el capítulo 35, no he sido muy mala que os he puesto dos capítulos seguidos, ¿paramos de nuevo? ¿sigo? Creo que os pondré uno más, nos vemos mañana con el capítulo 36.
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