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Mostrando entradas de abril 26, 2012

Isemay- Parte 33.9 MUERTO

Isemay reprimió las nauseas cuando Osmar lo volvió para que lo mirara, la cara estaba quemada, las pústulas creadas por el fuego aparecían segundos después, el dolor debía ser insoportable. Varios hombres se acercaron a ellos, y Osmar volvió a su lado, la miró y sonrió temeroso de que ella fuera a desmayarse, sin embargo la vio asentir. Cuando se alejaban de allí observó como su esposa no apartaba la vista del hombre que estaba tendido en el suelo. -Necesita un médico- masculló cuando frenaron. -Seguramente le atenderá cuando el fuego cese, abra muchos otros así. -Podríamos mandar a alguien a buscar a un doctor para que ayude. -En cuanto todo pase, llamarán a los doctores, no te preocupes- la tranquilizó- encontraremos a nuestro médico en casa cuando todo pase. -Creo que será necesario en el pueblo. -Después de que os revise a ti y a Olaft, puede ayudar donde quiera- la indicó. Osmar volvió a tirar de ella para apartarla de la oleada de hombres que transportaban un bidón de agua, la llevaba …

Las estrellas de nuestro árbol

“En un pequeño portal, en la ciudad de Belén, nació un niño, al que su papá y su mamá, llamaron Jesús.
Un arbolito que vivía al lado del portal, oyó al bebe llorar y se alegró mucho de que el niño Jesús ya hubiera nacido.
Una noche, el arbolito estaba mirando las estrellas, sobre todo una que brillaba mucho en el cielo, y también, miraba a los pastores que iban al portal de Belén a llevarle regalos al niño Jesús. El viejo arbolito se dio cuenta de que él no podía regalarle nada, y se puso muy triste.
Un angelito que iba a visitar al niño Jesús, se dio cuenta de que el arbolito estaba llorando y paró para hablar con él.
-¿Qué te pasa, arbolito?- Le pregunto el angelito. -Estoy muy triste- dijo el arbolito- Ha nacido el niño Jesús y no puedo darle un regalo muy bonito.
El angelito se puso a pensar y de repente, se le ocurrió una gran idea, iría a buscar al angelito más sabio y los dos juntos ayudarían al arbolito.
Después de un rato, los dos angelitos fueron a ver al arbolito.
-¡Ya lo tengo!- di…