Las estrellas de nuestro árbol

“En un pequeño portal, en la ciudad de Belén, nació un niño, al que su papá y su mamá, llamaron Jesús.

Un arbolito que vivía al lado del portal, oyó al bebe llorar y se alegró mucho de que el niño Jesús ya hubiera nacido.

Una noche, el arbolito estaba mirando las estrellas, sobre todo una que brillaba mucho en el cielo, y también, miraba a los pastores que iban al portal de Belén a llevarle regalos al niño Jesús.
El viejo arbolito se dio cuenta de que él no podía regalarle nada, y se puso muy triste.

Un angelito que iba a visitar al niño Jesús, se dio cuenta de que el arbolito estaba llorando y paró para hablar con él.

-    ¿Qué te pasa, arbolito?- Le pregunto el angelito.
-    Estoy muy triste- dijo el arbolito- Ha nacido el niño Jesús y no puedo darle un regalo muy bonito.

El angelito se puso a pensar y de repente, se le ocurrió una gran idea, iría a buscar al angelito más sabio y los dos juntos ayudarían al arbolito.

Después de un rato, los dos angelitos fueron a ver al arbolito.

-    ¡Ya lo tengo!- dijo el angelito más sabio- podemos subir al cielo y cogeremos las estrellas que más brillan.
-    Pero, yo no puedo volar- les dijo el arbolito.
-    No importa- dijo el otro angelito- Nosotros te ayudaremos.

Los dos angelitos subieron al cielo y todas las estrellas empezaron a brillar con mucha fuerza.

-    Tenemos que llevar las estrellas más bonitas, para que, cuando el niño Jesús las vea, sonría- dijo el angelito más sabio.

Poco a poco, los angelitos fueron bajando las estrellas al niño, y el arbolito se las iba poniendo en sus ramas, hasta que todas estuvieron llenas y brillantes.

El arbolito se puso muy contento, tenía una gran idea, cada vez que el niño Jesús, se pusiera triste, el arbolito movería las ramas, y así las estrellas brillarían.

Con toda la luz que le daban las estrellas, el arbolito, fue caminando, pasito a pasito, hasta la puerta del portal.

Cuando estuvo delante del niño, se inclinó y le sonrió mientras movía sus ramas.

Entonces los ojitos del niño Jesús, brillaron de felicidad al contemplar las luces de las estrellas que bailaban en las ramas del arbolito”.

Comentarios

manolo ha dicho que…
Un arbolito de estos, deberiamos tener todos, para cuando estemos tristes, se muevan las ramas.

También nos podemos ir a la FERIA DE SEVILLA, donde la alegría nos arranaria somnrizas.

¿Conoces esta Fiesta? ven a mi blog y dime que te parece.

Saludos, manolo
marinosinbarco.blogspot.com
EldanY dalmaden ha dicho que…
O era el reflejo de tu mirada, creo que esto último es lo más acertado.

Saludos
Si Manolo, estaría interesante, pero es que ese arbolito normalmente son las personas que tienes en tu vida y que nunca dejan que estes triste jejejejeje.

Un besazo. Voy a visitarte.
Jajaja, puede ser Dany, para cada uno la alegría es una cosa. Un besazo.

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