Puerto de Canencia
Abrir los ojos y darse cuenta de que esta amaneciedo tras tu ventana, mientras permaneces arropado entre las sábanas, después de haber soñado con volar hasta el firmamento, es la mejor manera de comenzar a explicar este viaje.
Cuando despiertas de ese modo, sabiendo que en algún lugar del planeta puedes cumplir tus sueños, te provoca querer realizarlos, y así es como descubrí Canencia. Tras los pesados y verdes valles de nuestra Sierra Madrileña, se encuentra este mágico lugar, separado del mundo real, tal vez, incluso cerca de las viejas leyendas de hadas que habitan en nuestros bosques y montañas, danzando bajo el rumor de las cascadas.
Llegar allí, es soñar despierto, y conseguir la utopía de volar sin separar los pies del suelo. Preparas tu objetivo bajo la ladera de la montaña, y limpias tus lentes para poder enfocar mejor el paisaje, te cuelgas tu mochila al hombro, asegurándote de llevar una botella de agua y algo de abrigo para no quejarte del viento.
Pones tus pies en el cam…
Cuando despiertas de ese modo, sabiendo que en algún lugar del planeta puedes cumplir tus sueños, te provoca querer realizarlos, y así es como descubrí Canencia. Tras los pesados y verdes valles de nuestra Sierra Madrileña, se encuentra este mágico lugar, separado del mundo real, tal vez, incluso cerca de las viejas leyendas de hadas que habitan en nuestros bosques y montañas, danzando bajo el rumor de las cascadas.
Llegar allí, es soñar despierto, y conseguir la utopía de volar sin separar los pies del suelo. Preparas tu objetivo bajo la ladera de la montaña, y limpias tus lentes para poder enfocar mejor el paisaje, te cuelgas tu mochila al hombro, asegurándote de llevar una botella de agua y algo de abrigo para no quejarte del viento.
Pones tus pies en el cam…