Isemay- Parte 24.1 MUERTO
Ahora estaba enfadado, estaba seguro de que ella permanecería sola, él la había confesado su amor la noche antes de partir, y se lo había demostrado con creces cuando la estrechó entre sus brazos y la pidió permiso para hacerla su mujer, debía marcharse y lo sabía, no podía poner en peligro a toda la corona, y mientras el permaneciera en Halk, la vida de su esposa corría peligro, pero no podía marcharse sin llevarse con él el recuerdo de su cuerpo. Tal vez fue egoísta de su parte, ella hubiera podido rehacer su vida si él no hubiera querido pasar la última noche entre sus brazos. - ¿Ha ocurrido algo?- le preguntó ahora Osmar impaciente. - Será mejor que ...