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La ambulancia era tan blanca... (PARTE 7)

... Poco después, llegó la ambulancia, me subieron a ella, yo no protesté, estaba tan nerviosa, que el médico le pidió a mi madre que esperara fuera, yo no quería que nadie me tocara. El médico, era un chico joven, recuerdo que me sonrió y me dijo que iba a tener las piernas bien, que tenía que dejar que me mirara, me tumbe, no quería verlo, y noté como cortaba con las tijeras el pantalón, después hoy como me desabrochaba la cremallera de la bota, y miré hacia abajo. Lo que ví, bueno, mi pierna derecha estaba destrozada, toda llena de sangre, e hinchada, la izquierda estaba bien, me dolía, pero solo eran rasguños.           El médico me dijo que me tranquilizará, pero no era nada fácil.         Hasta ese momento, jamás había visto una ambulancia por dentro, tan blanca, con tantos tubos en las estanterías que están por todas partes, agujas, jeringuillas, mascarillas de oxígeno, el desfibrilador.    ...

Hasta ese momento, no sentía nada... (PARTE 6)

Voy a intentar agilizar un poco, que veo que tenéis ganas de saber el final, aunque no hubiera un comieron perdices... ... Por fín vi acercarse a mi padre, me abrazó, y yo le miré, sabía que estaba bien, nada le había pasado. No me dijo nada, y yo pensé que no tenía palabras para decirme que me estaba pasando. Cuando mi madre llegó hasta mi lado, a mí me parecieron siglos, ella se acercó, apartó a mi padre, y me miró, yo comencé a llorar de nuevo, o ni siquiera recuerdo haber parado de llorar.  De repente, volvió el dolor, ni siquiera me había dado cuenta de que lo que me ocurría es que hasta ese momento, no sentía nada, era como si mi cuerpo se hubiera quedado dormido. Me separé de ella, y el dolor no cesaba, no sabía que me pasaba, la grite, mis piernas, mamá, mis piernas, ella me miraba extrañada, me quiso levantar el pantalón para vérmelas, pero yo no quería que nadie me tocara, recuerdo su cara, sus manos intentando tranquilizarme, diciéndome que la dejara, y también me ...

"Corre, mamá" (Parte 5)

 ... Recuerdo perfectamente que ni siquiera podía hablar a una mujer que se había acercado a mí, ella me decía que iba a estar bien, que no me preocupara, pero yo solo podía llorar y llorar, sentía que algo me estaba pasando y era algo muy malo. Pensé en mi madre, y que acababa de decirme que me cuidara y no sé cómo, mi móvil llegó hasta mis manos, la llamé y cuando escuche su risa al otro lado del teléfono, porque pensaba que la llamaba para preguntarla donde tendría un pantalón o alguna camiseta, solo pude guardar silencio, ella me empezó a gritar por el teléfono al ver que yo no la contestaba, habían oído el accidente desde lejos, oían a la gente gritar, sólo pude decirla, “Corre, mamá”. No sé porque, pero en esos momentos solo deseaba poder decirla adiós, sabía que si no me despedía, ella jamás se lo perdonaría, y yo pensaba que tenía que darse prisa, porque me quedaba poco tiempo. La mujer que había a mi lado, comenzó a gritarme que si estaba llamando a la ambulancia, pero...

Quería saber como estaba él (Parte 4)

 ... Pero si sé, que cuando volví a abrir los ojos, miré hacia el parque y la gente corría hacia mí, me gritaban que no me moviera, pero yo no podía escucharles, no sentía nada, solo quería saber dónde estaba mi padre, puede parecer una idiotez en esos momentos, pero necesitaba saber que estaba bien, por mucho que yo no lo estuviera.  Miré hacia la moto, tan lejos de donde yo estaba, y mi padre tirado en el suelo, ví como intentaba quitarse la moto de encima, y cómo segundos más tarde se levantaba del suelo y salía corriendo hacia el coche que nos había embestido. Comencé a oír gritos, a mí ya no me importaba nada, cerré los ojos y comencé a llorar. Continuará.

El mejor regalo... A nueve días.

Hago un inciso para contaros, que estos días no he podido visitar mucho vuestros blogs, me aceptaron en la escuela oficial de idiomas, y a parte de seguir estudiando las oposiciones, he tenido que ir arreglando papeles, largas horas de cola, para que este curso pueda aprender Inglés. Pero bueno, aparte de pediros disculpas, también venía a contaros una buena noticia, y es que, hoy estaba pagando la matrícula de la escuela oficial, cuando me ha llamado mi madre por teléfono, que me estaban llamando a casa para un trabajo y que era urgente que llamara cuanto antes. Me ha sorprendido un poco, y es que, al ser interina, nunca suelo trabajar en septiembre, aun así, como trabajo el verano, septiembre siempre es como, mi mes de vacaciones, pero bueno, si era urgente, sería por algo. A la salida, he llamado para el trabajo, y me han sorprendido, muy gratamente, aunque al principio me he asustado un poco, porque siempre me mandan lejísimos de mi casa para trabajar, y esta vez, después de gastar...

Quería desmayarme, dejar de ver aquello... (Parte 3)

 ... En el aire, ví, como dejaba atrás el capó del coche, y también como la calzada iba pasando ante mis ojos, y yo aún sin tocar tierra.  Deseaba desmayarme, deseaba cerrar los ojos, deseaba no sentir ni ver aquello, tenía mucho miedo, hasta recuerdo haber temblado, recuerdo ver cerca de mí ramas altas de árboles que ni siquiera podría ver desde el suelo, no sé, cuanta altura alcancé, ni siquiera si todo eso fue fruto de mi imaginación.           Pero, cuando abrí los ojos, algo me ahogaba, me sentía fatal, y la sensación de asfixia no se iba de mis pulmones, pensé que estaba muerta, y no recordaba muy bien, que me había pasado, me encontraba de rodillas, con las manos apoyadas en el suelo, mi cabeza, con el casco puesto, se encontraba justo al borde de la acera, me dí la vuelta, solo quería ver a mi padre, pero el casco me asfixiaba, así que me solté la correa y me lo saqué por la cabeza.       ...

La luz del intermitente y... (Parte 2)

Segunda parte del accidente.  ... Cuando iba en la moto tuve la sensación, de que, cuando las madres te dicen te vas a caer, terminas cayéndote, y me sentí mal por no haberme abrochado el casco, así que me solté de la cintura de mi padre, y me lo abroché. Volví a sujetarme a él, y solo recuerdo la luz intermitente de un coche negro, en dirección por dónde íbamos nosotros, también recuerdo la sensación de agarrar más fuerte de la camisa a mi padre,…  Hoy en día, seguramente si paro a pensarlo, todavía podré sentir mis uñas, clavándose contra mi palma, de la fuerza que hice por sujetarme a él (Prefiero no pensar en más detalles de los necesarios). Miré hacia el otro lado, cuando sentí como mi padre frenaba en seco la moto e intentaba hacerse con el control de la misma. Ibamos a caernos al suelo, pensé, pero, hubo un golpe. Después, solo recuerdo que cerré los ojos, y sentí como poco a poco me iba separando del asiento. Por primera vez, tuve la sensación de que si no me solta...