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Regalo de Begoña

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Desde el blog Abedul Etxea , nuestra amiga Begoña nos ha dejado este bonito premio, que por supuesto hemos recogido.

La princesa 6

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La puntería no era mala, una flecha se le clavó en el pecho, aunque con la coraza que llevaba, no profundizó mucho y el guerrero pudo arrancarla con un “Ahh” y sin perder el movimiento, lanzarla a uno de los arqueros que estaban más cerca, clavándosela en la frente. Los otros atacantes, al darse cuenta, no siguieron avanzando y se dispusieron a montar un pequeño asedio. - Pues vamos apañados, y con la sed y hambre que tengo, solo me dejan una opción- Dijo mientras se incorporaba- Me rindo.     Cuatro flechas siguieron a la anterior, y se le clavaron en el cuerpo, sin piedad. 

La princesa 5

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Nuevas flechas volaron hacia donde él había estado hacía unas milésimas de segundo, el caballero se puso a rodar por el suelo hasta un pequeño hueco en la senda arenosa. Miró a su alrededor y descubrió varias figuras oscuras acercándose, todas con arcos. - Maldita sea, a ver cuándo aprendo a usar el arco. Siempre me pasa igual, me van a matar sin acercarse- El guerrero pensaba que el uso del arco era algo cobarde, la verdad, a él le gustaba el cuerpo a cuerpo. - Son cinco nada más, a ver si tienen al menos mala puntería y puedo asustarlos un poco- Siguió pensando. 

La princesa 4

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No, el caballero no se cayó pero él mismo pensó en que acabaría, como suele pasar, terminaría en el suelo y dándose con una piedra en la cabeza, que seguramente sería su muerte.  Pero, que va, sería una manera fácil de morir, y ese no era su destino de momento, no era forma de morir para un antiguo caballero. Los dioses le tenían reservado algo peor por la de muertes caídas bajo su espada, si, seguro que si, algo mucho peor. La primera flecha se clavó en su yelmo y el caballero, sin esperársela, salió volando, cayendo al suelo, sacando su espada mientras caía, en un solo movimiento, automáticamente, como siempre, en eso daba igual, eran muchos años de experiencia acumulada. 

La princesa 3

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Por eso ahora el Veterano caballero cabalgaba con pena y sin gloria a su destierro, donde no llegase el poder de su Rey, un Rey que también había puesto precio a su cabeza, ahora que no había querido obedecer a sus órdenes. Y ahora, llevaba más de tres meses en ese paraje inhóspito, donde de vez en cuando algún caballo salvaje pasaba a su lado sin mirar, haciendo que tuviera que esquivarlo, y otras veces, en algún cactus medio destartalado, veía a lagartijas alrededor, como si ese fuera el único hogar que había en todo ese lugar. Así que, el caballero, con el paso del tiempo en la soledad más absoluta, se abandonó a su suerte, y ahora cabalgaba sin rumbo fijo aunque  siempre enfilando el horizonte, hacia tierras extrañas, nunca visitadas por los suyos y seguro que hostiles, llenas de salvajes. El caballero, inconscientemente, buscaba la muerte. Y es que con un precio puesto a su cabeza, no le esperaba otro destino que no fuera ese. Lo que no sabía, es que, sus deseos iban a ...

La princesa 2

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Y así fue, como se encontró donde estaba ahora, en esa situación, en medio de ese lugar donde el agua brillaba por su ausencia, donde la tierra se abría a su paso por lo seco del lugar, y donde cada caso, resonaba en el silencio más espectral, solo la arena al moverse, parecía susurrar su nombre, pero él sabía que no, y es que, ya nadie le esperaba.  Pero en otro tiempo no fue así, él era un valiente guerrero, que nunca huía de una guerra, pero hoy, todas sus ganas de actuar como Paladín de la justicia se le acabaron cuando le ordenaron perseguir y ejecutar a un fugitivo.  Un fugitivo que no había obedecido los caprichos del Rey, al que tiempo antes, el valiente guerrero había servido con honor. Pero esta vez no, por primera vez en su vida, no iba a seguir los mandatos de un Rey sin corazón. Y es que, ese fugitivo era su hermano, su propio hermano. Nunca jamás, como Paladín había dado su brazo a torcer, jamás había renunciado a su deber. Pero esta vez sí. Esta vez nadie ...

La princesa 1

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Os dejo un relato que me hizo el amigo Dany, como regalito... Espero que os guste, ya lo colgaremos entero para que podáis descargarlo en PDF... Gracias Dany. El sol abrasaba en lo alto del cielo, y el caballo donde iba montado levantaba una espesa polvareda que a veces le cegaba y otras, cuando respiraba, le entraba tan dentro de los pulmones que le hacía toser.  Él, uno de los mejores caballeros de la cristiandad, ahora tosiendo por un poco de polvo … Eso, en otro tiempo, no hubiera sido así, pero claro, ahora, el veterano caballero cabalgaba a su destino incierto. Ya no había guerras, no había nada por lo que luchar y si lo había, él ya no quería hacerlo. Se había pasado toda la vida guerreando, buscando o siendo buscado para lidiar en toda clase de contiendas y de conflictos. Al principio, le gustaba su rol de Paladín de la justicia pero con el paso del  tiempo se fue dando cuenta de que hay veces que hasta la justicia es injusta, que ni todo es blanco ni todo es ne...