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El amigo que nunca tuve 8

Al bajar al salón, sus padres la miraron extrañados, pero no dijeron nada, su padre se levantó para darle un beso, y volvió a recostarse en la silla mientras leía su periódico, la pequeña le observó desde la puerta, nada había cambiado, excepto que su madre, estaba poniéndole el desayuno en la mesa, en vez de ponerlo en la bandeja para llevárselo a su habitación. -           Huele estupendamente- oyó que decía su padre- y tu también, mi sirenita- habló a la pequeña cuando terminó de leerse su noticia del periódico. -           Hoy hace un buen día- habló la madre ahora- y veo que tenemos compañía para desayunar- sonrió y colocó una silla para que la pequeña dejara el peluche a su lado. Minutos después su padre se fue a trabajar, pero antes de eso, habían hablado de las noticias del periódico, de lo que su padre iba a hacer durante el día y de todas las cosas que tenía que arreglar en casa al regr...

El amigo que nunca tuve 7

Cuando la bañera se lleno de agua caliente, la pequeña se metió dentro, y sus huesos doloridos se lo agradecieron, después del paseo, necesitaba relajarse de esa manera. Esperó con los ojos cerrados a que el agua se quedara fría, estaba tan agotada, pero le gustaba tanto estar metida en el agua, parecía que el mundo no existía, ni siquiera sus problemas, y se permitió soñar, con otra época en la que estaba feliz y bien. Al despertar, observó un albornoz puesto sobre el radiador, estaría calentito para cuando saliera del agua, su madre pensaba en todo, se dijo… No debía coger frío, se pondría más enferma aun, y eso no era bueno. Al ponerse el albornoz, se dio cuenta de que su cuerpo entero se calentaba, tomó temperatura, incluso pudo observar en su rostro pálido como los colores subían a sus mejillas, sonrió mientras se miraba al espejo, con esa pinta, hasta parecía estar sana. Después se vistió muy despacio, esta vez sin pedir ayuda a su madre, no tenía prisa, tenía todo el tiempo ...

El amigo que nunca tuve 6

Su madre la dejo sola en la habitación, para que pensara en sus palabras, ella siempre era así, decía cosas que sabía que la pequeña no quería oír, para luego dejarla en su soledad, una vez ya le explicó, que solo sale de la tristeza aquel que quiere vencerla, hay otras personas que no quieren enfrentar la vida, le dieron cuatro cartas para jugar la partida de la vida, no podía pedir seis, pero tampoco debía malgastar ni una de las anteriores. Por la tarde, la niña se vistió, decidió que no era justo que ese peluche muriera, en otra época habría sido bonito, solo porque la vida le había castigado, no significaba que no pudiera dar aún mucha ternura o amor, ella no podía ser tan egoísta para dejarle morir, solo porque ella deseara escapar del mundo y esconderse. Así que se vistió y salió de su habitación, su madre y su padre la miraron extrañados, la pequeña fue al pasillo y cogió su chaqueta, tenía que ir a comprar más perfume para el peluche. Se cansaba todo el rato, pero consiguió ...

Premios de Piruja

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Pues nada, que hoy me he levantado con buen pie, primero, un amigo de dijo anoche que se iba de vacaciones, y nada, que no pensaba dar señales de vida, pero parece que decidió que tampoco pasa nada por un mensajito diciendome que esta bien, y lo esta jejejeje, así que espero que le disfruten las vacaciones. Después, recibí un comentario de Piruja, diciéndome que tenía un regalito, y bueno, pues, siempre me alegran los regalos, y además este es de los que me encantan, sin preguntas ni nada jajajajaja. Peor me alegran más si son dos. Los regalitos me los ha concedido Piruja , del blog con su mismo nombre jejeje, y solo traía de instrucciones que debo entregárselo a siete blogs. Pues primero los premiados, y luego los premios jejejeje. Como Piruja, ya se lo ha dado a Gema y a Dany, yo no voy a repetir, pero se lo merecen, y también tienen el premio, Sabores, y Karras, así que me quita a la mayoría de las personas a las que yo se lo daría. Pero bueno, aun me quedan muchos blogs amigos ...

El amigo que nunca tuve 5

Su madre había gastado el poco perfume que le quedaba en el frasco para echárselo al peluche, olía tan bien, la recordó otro tiempo, cuando ella se levantaba temprano por la mañana, se vestía y echaba ese mismo perfume para ir a clase, volvió a sonreír de nuevo, que bonitos recuerdos… Pero, la nostalgia la embargó de nuevo, no podía permitirse sonreír, soltó al peluche sobre la cama, y pensó bien las cosas, ese peluche era feo y bastante antiguo, debería dejarle descansar en paz de una vez, se lo regalaría a alguien, o lo tiraría a la basura… Pero… Así, lavadito y con buen olor, hasta parecía que tenía ganas de vivir, ella no era quien para negarle eso, al menos él, no sentía ya dolor. -           ¿Por qué gastaste el perfume?- Le preguntó a su madre sabiendo que seguiría en el umbral de la puerta sin decir palabra, observándola en sus pensamientos. La pequeña llevaba años viendo ese bote de perfume casi vacío. El día que le dijeron que hab...

El amigo que nunca tuve 4

Lo dejó dentro de la bañera, sus ojos no podían mantenerse abiertos y se fue a descansar. El peluche se quedó allí, metido en la bañera, deshaciendo su suciedad bajo el agua caliente. Cuando la pequeña despertó, al día siguiente, se dio cuenta de que había olvidado el peluche en la bañera, si él era como ella, cuando le sacaran, estaría arrugado, y por primera vez en mucho tiempo sonrió, recordando como había sido su infancia, cuando su padre peleaba con ella entre risas por sacarla de la bañera, ahora ya no peleaban, sus padres siempre hacían lo que ella deseaba, estaba demasiado cansada para esas tonterías. Pero al llegar al cuarto de baño, observó algo extraño, el peluche estaba fuera de la bañera, arropado con un albornoz, uno que tenía grabadas las iniciales de la pequeña, era suyo, lo reconocía, por las fotos que su madre le había enseñado tantas veces. -           Es tuyo- la confirmó su madre desde la puerta- creo que, las cosas qu...

El amigo que nunca tuve 3

Entre sus brazos, se llevó el pequeño peluche a casa, su madre miró al peluche roído y destartalado extrañada, pero rara vez la regañaba por algo, sabía que su hija tenía suficiente con sobrevivir, aunque a veces la pequeña echaba de menos eso, a lo mejor es lo que necesitaba para volver a ser la que era, que todos los demás la trataran como si fuera normal. La pequeña llegó a su casa y pensó en la manera de cuidar a su peluche, estaba sucio, muy sucio, con las marcas de las ruedas sobre él, y aunque ella estaba cansada, pensó que antes de irse a dormir, le debía al menos eso al pequeño peluche, un buen lavado para aliviarle de la suciedad. Sin pensarlo, y ante los ojos atentos de sus padres la vieron ir al baño, llenar la bañera y meter a su peluche. No sabía por qué, pero antes tocó el agua para ver si estaba caliente, aunque sabía que su pequeño peluche no lo notaría. Cuando sus doloridos huesos estaban cansados, el agua caliente y relajante siempre la ayudaban, en otro tiempo, h...