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Ya sabéis que por motivos varios el blog permanecerá cerrado y no podré visitaros, sois libres, de quedaros o marcharos, estoy pasando por momentos duros y necesito tiempo para aceptarlos. Iré poniendo de vez en cuando lo que escribo en facebook para desahogarme, me es más sencillo porque se lo dicto al móvil, pero mentiría si os dijera que puedo entrar a vuestros blogs a leer todo lo que escribís, y entrar a dejar un comentario absurdo y sin sentido, me parece una falta de respeto.

Gracias por comprender, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias a los que os quedéis y también, gracias a los que se vayan, podéis buscarme en facebook por mi nombre, si queréis hablar conmigo, y también por el nombre del blog, tengo una página en la que me llegarán vuestros mensajes directos.

15 de septiembre de 2011

La luz del intermitente y... (Parte 2)

Segunda parte del accidente.
 ...
Cuando iba en la moto tuve la sensación, de que, cuando las madres te dicen te vas a caer, terminas cayéndote, y me sentí mal por no haberme abrochado el casco, así que me solté de la cintura de mi padre, y me lo abroché.

Volví a sujetarme a él, y solo recuerdo la luz intermitente de un coche negro, en dirección por dónde íbamos nosotros, también recuerdo la sensación de agarrar más fuerte de la camisa a mi padre,…  Hoy en día, seguramente si paro a pensarlo, todavía podré sentir mis uñas, clavándose contra mi palma, de la fuerza que hice por sujetarme a él (Prefiero no pensar en más detalles de los necesarios).

Miré hacia el otro lado, cuando sentí como mi padre frenaba en seco la moto e intentaba hacerse con el control de la misma. Ibamos a caernos al suelo, pensé, pero, hubo un golpe.

Después, solo recuerdo que cerré los ojos, y sentí como poco a poco me iba separando del asiento. Por primera vez, tuve la sensación de que si no me soltaba de mi padre, me lo llevaría conmigo, otras veces cuando voy agarrada a él, siento que con su fuerza es capaz de salvarme de cualquier cosa, pero ese día, sentí que era mi turno, así que me solté de su cintura, y mantuve los ojos cerrados, no quería ver lo que iba a pasar.

De repente, un golpe seco en mis piernas, me hizo abrir los ojos, ví el capo del coche, y yo pasando por encima del mismo, ni siquiera lo roce, el impulso del coche contra mis piernas me había lanzado despedida hacia arriba...

En esos momentos recordé, que unas semanas antes, un amigo de la infancia había tenido un accidente de moto, por desgracia, hicieron falta muchas operaciones para que sus piernas salieran adelante, las mías, ni siquiera sabía que me estaba pasando, solo tenía la sensación de estar en al aire (no era una sensación, de veras, iba por el aire), no podía agarrarme a nada, no había nada cerca, y yo cada vez iba más alto.

Continuará. 

10 comentarios:

Manolo García dijo...

Vaya... me dejas algo preocupado. Nunca me he visto en situaciones así, pero por la forma en que lo explicas, no debe de ser nada agradable.

Espero que mucha gente pueda leer esto para ser consciente de lo realmente peligroso que es saltarse las normas, que si están son por algo.

A la espera de los siguientes acontecimientos quedo, siempre y cuando los quieras contar.

Besos.

Tamara dijo...

Manolo, yo también espero que lo lea mucha gente, creo que es necesario que sepan que al menos esta norma, no hay que saltársela, y que contra más protegidos vayan, mejor.

Seguiré colgando entradas, es que no quiero que tampoco se haga muy largo leérlas.

Besos.

Ricardo Miñana dijo...

Impactante estar en esa situación, el susto que
uno se lleva te marca, espero con el golpe no
haya habido que lamentar nada.
un saludo.

Juan Ignacio dijo...

Está interesante, es la caída más dilatada en el tiempo de la que tengo constancia hasta el momento. Además, como sabemos lo guapa que estás (nada grave te pudo suceder) estamos esperando el final feliz.

Tamara dijo...

Ricardo, supongo que son cosas que no se olvidan, ya han pasado casi seis años y todavía cuando paso por esa zona, siento un escalofrío.

Supongo que estoy viva, así que, no puedo lamentar nada. Lo hubiera lamentado si no me hubiera puesto el casco.

Besos.

Tamara dijo...

Juan Ignacio, supongo que en ese momento la caída fueron segundos, pero, yo recuerdo más que unos segundos, aunque en otros puntos no recuerdo nada.

Jajaja, gracias por lo de guapa, llevaba el casco, así que en la cara no me paso nada.

No sé si hay un final tan feliz como el que esperáis jejeje, pero, al menos hay una enseñanza, quiero que la gente se ponga el casco, y espero que sirva.

Besos.

orthos62 dijo...

Jo.....r lo has descrito de tal forma que casi me veia flotando delante del ordenador, ejej, Si el comienzo del accidente fue así no quiero imaginarme hasta donde llegaría la agonía de la caída. Como no lo sé, jejeje, espero que solo fuera el vuelo y no te pasase nada más, no se yo,
un besote

^^EldanY^ dijo...

Reitero lo dicho, esto servirá de lección para los muchos que usan moto y no se ponen casco o coche y no se ponen cinturón.

Yo tuve un caso parecido, bajaba por una avenida y un coche se saltó un Stop, recuerdo que la frenada fue de escándalo, el del coche se puso las manos en la cabeza pero no supo quitarse de enmedio y se le quedó el coche ahí, parado y yo llegando frente a él, sin poder esquivarlo ya que las ruedas estaban bloqueadas por frenar. Me choqué con el lateral del coche pero ya muy despacio, aunque salté también por encima, jamás he sabido quién movería esa mañana el contenedor de la basura a un sitio donde no suele estar, me di contra él pero contra el lateral ancho.
Si de dibujos animados estuviésemos hablando, se podría decir que mi silueta estaba impresa en el lateral del contenedor (ya murió el pobre, unos vándalos lo quemaron).
Se podría decir que yo estaba más ileso que el del coche ya que casi le da un infarto.

Ojalá hubiese algo blandito para el próximo aterrizaje de la profe voladora....
Saludos.

Tamara dijo...

Orthos, espero que la próxima parte, te parezca mejor jejejeje, no es placentero volar por los aires, envidio a los pájaros, yo necesitaba alas en ese momento.
Ahora ya puedo reirme, pero, en ese momento, bueno, estuve mucho tiempo llorando después del accidente.

Besos.

Tamara dijo...

Eldan, gracias por compartir ocn nosotros tu experiencia, tal vez, la gente se de cuenta de que no pasa de manera aislada, existe mucha gente que pensó que nunca le pasaría y bueno... No es cierto.

Creo que en ese momento no pensé que iba a caer nunca, así que si hubiera habido algo blandito al final, seguramente todo hubiera ido mejor.
No espero que haya próxima vez, ya voy con mucho más cuidado de que los locos del volante no se acerquen demasiado.

Un besazo.

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