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Ya sabéis que por motivos varios el blog permanecerá cerrado y no podré visitaros, sois libres, de quedaros o marcharos, estoy pasando por momentos duros y necesito tiempo para aceptarlos. Iré poniendo de vez en cuando lo que escribo en facebook para desahogarme, me es más sencillo porque se lo dicto al móvil, pero mentiría si os dijera que puedo entrar a vuestros blogs a leer todo lo que escribís, y entrar a dejar un comentario absurdo y sin sentido, me parece una falta de respeto.

Gracias por comprender, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias a los que os quedéis y también, gracias a los que se vayan, podéis buscarme en facebook por mi nombre, si queréis hablar conmigo, y también por el nombre del blog, tengo una página en la que me llegarán vuestros mensajes directos.

16 de enero de 2012

Isemay- Parte 23.2 VIVO

Aquí termina el capítulo 23, es cortito, y bueno, ahora os explicaré algo del libro, y es que se divide en varias partes con un transcurso importante del tiempo, durante la segunda parte, irán apareciendo escenas y pensamientos de lo que no os cuento, espero que os vaya gustando, os dejo unos días, para que leáis todos los atrasos que tengáis. Un besazo.


-                          Era un regalo para mi hermano- le dijo- para que recordara cada momento de su vida la forma en la que se despidió de mi- dijo con dolor.
-                          Estaba dolido- intentó defenderle él.
-                          Y yo también- fue su respuesta- era una niña a la que sacaron de su hogar para casarse, todo el mundo me decía lo feliz que iba a ser, pero esa felicidad nunca llegó- se volvió para mirar por la ventana los jardines que ahora podía observar sin llanto después de tantos años.
-                          Te haré feliz- dijo abrazándola por la espalda y entrelazó sus manos sobre su vientre- te lo prometo.
            Los minutos pasaron sin que ninguno de los dos se diera cuenta de que el sol caía mientras ellos permanecían quietos y esperando a que el tiempo borrara el dolor de los recuerdos. Un caballo relinchó en el silencio. La tarde llegó y con ello los hombres salieron como cada día al campo de entrenamiento a practicar con sus espadas. Una criada subió para recoger el cuarto de la señora, pero salió con sigilo cuando los vio parados frente a la ventana. Las nubes parecían pintar tapices en el cielo, como si quisieran conmemorar que la señora estaba de vuelta en casa.
-                            Puedes quedarte con tu amante- rompió Isemay el silencio.
-                            La he pedido que se marche- no la soltó mientras se lo decía.
-                            No tenías que haberlo hecho- por fín se movió para separarse de él- voy a descansar un rato, después te veré para cenar.
-                            He ordenado a los hombres que vayan a buscar tus pertenencias a Sabell, solo esta a medio día de camino, seguramente volverán para esta noche. Traerán todo, porque no se si tienes algo importante que recoger allí.
-                            ¿Por qué trajiste todas mis cosas aquí?-  preguntó cuando él se volvía para salir por la puerta.
-                            Creo que inconscientemente, siempre supe que volverías.
-                            Si tengo algo importante que quiero que traigan, pero preferiría ir a recogerlo yo.
-                            Lo harás cuando mis hombres estén seguros de que el camino esta despejado, no voy a permitir otro secuestro.
-                            Reyna me echará de menos.
-                            Isobair me aseguró que la traería, no debes preocuparte por ella.
-                            Está bien.
-                            Isemay, he ordenado doble seguridad, hay más turnos de guardias, y quiero que salgas siempre acompañada, habrá hombres durmiendo en la puerta de nuestra alcoba cuando yo no este en casa, y permanecerán en las entradas a los pasillo cuando duerma contigo. No quiero que te alejes sin decir donde vas, y no desaparezcas de la vista de ninguno de mis hombres.
-                            Te agradezco el despliegue de seguridad, me sentiré mejor sabiendo que estoy protegida.
-                            Nadie más, va a hacerte daño, ahora date un baño, te veo en la cena- dijo antes de cerrar la puerta tras él.

2 comentarios:

^^EldanY^ dijo...

Lo que no sé, es quién de los dos se quedaría con el mando de una hipotética tele, menudo panorama profeeeee :)

Tamara dijo...

Jajajajaja, pues Isemay seguro, por la cuenta que le trae a Osmar, se lo deja...

Un besazo.

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