Isemay- Parte 38.1 EXILIADO

  Y cada vez queda menos para que acabe el libro, os lo colgaré para todos aquellos que os habéis perdido algún capítulo, y para que lo podáis releer cuando queráis... Que tengáis buena lectura.

Capítulo 38


Diez días, esos eran los que habían pasado desde que recibiera la carta del rey, y ya no podía posponer más su viaje, había hecho una promesa y la cumpliría. Miró de nuevo el poder que el rey la había entregado, Osmar no podría obligarla a quedarse con él, pero tembló solo con la idea de saber que probablemente no pudiera ocultarse mucho tiempo en la corte. Él residía allí, y aunque en un principio Reynald se ofreció para llevar al niño hasta su padre. Ella no confiaba en que Osmar no lo retendría hasta hacerla salir. Además, jamás se había separado de él.
-                            Mama, mamá- entró su hijo corriendo a la habitación.
-                            ¿Qué ocurre, mi niño?- se volvió sonriente a mirarle.
-                            Hay papallos en la puerta- la dijo sonriente y emocionado- papallos, corre.
-                            Son caballos mi amor, si, ya voy- dijo al ver que el niño insistía tirándola de su mano.
El rey estaba allí, lo supo en cuanto bajo a la sala de estar y vio el salón repleto de pajes, y guardias reales. Ella había esperado que se demoraran algunos días más en llegar, pero no, debía estar lista para partir. Noto la mano de su primo sobre su hombro, y se volvió para sonreírle mientras su hijo corría hacia el rey. Parecían haberse hecho muy amigos la última vez que les visito.
-                            Todo estará bien- la sonrió a su vez Reynald- Volverás a casa conmigo.
-                            Lo sé, pero, no sé si estoy preparada para verle de nuevo.
-                            Llevas dos años diciéndome lo que le dirías si le vieras, estarás preparada.
-                            ¿Y tú? ¿Estás preparado para verles?
-                            No me gusto lo que te hicieron Isemay, pero, la solución no es el rencor, a diferencia de ti, yo conozco sus razones.
-                            Vuelves a ponerte de su parte- se apartó de él.
-                            Sabes que te apoyo en la decisión, pero hizo bien en alejarse de ti, ¿Preferías haber muerto?
-                            No me vale esa escusa, ya no me vale- se separó de él para ir a recoger al niño que se había caído al intentar correr detrás de la hija del rey.

Comentarios

EldanY dalmaden ha dicho que…
siguen los rencores, no son buenos
orthos62 ha dicho que…
Pues la verdad es que creo que cuando le vea no le van a salir las palabras, ejej ya lo veras, ah perdon que tu ya sabes como va el guión jajajaj
un besote profe
Nada buenos Dany, los rencores hacen que el alma de una persona este muy sucia y la felicidad evite entrar.

Un besazo.
Jajajajaja Orthos, cuando le vea, algo ocurrirá jajajaja, solo te digo eso, y bueno, queda un niño aun que debe decidir.

Un besazo.

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