Isemay- Parte 3.9 VIVO

Se encontraba sentada en uno de los jardines del castillo, con las piernas estiradas sobre la hierba, como hacía de pequeña.
Olía las flores que crecían a su alrededor, probablemente si su madre o su padre estuvieran allí la regañarían por destrozar su vestuario, pero en esos momentos, en su jardín, se encontraba inmensamente feliz, nada de lo que pasara a partir de ahora cambiaría esa felicidad.
Su madre siempre se resguardaba en ese lugar, enamorada de esas flores, de la libertad que tanto ansiaba, cuando Isemay iba a resguardarse allí con ella, se quedaba escondida entre los arbustos observando como su madre hablaba con las flores, las pedía paciencia para florecer, las explicaba que necesitaba que llenaran todo aquello de luz y color. Después, sabiendo que su hija se escondía cerca, la llamaba para que se acercara y observara con ella los nuevos pétalos que se abrían a la vida.
-                            Refúgiate en la belleza, Isemay- la explicaba al sentarla sobre sus piernas- ante el dolor, las cosas bellas son las únicas que nos recuerdan que la vida debe seguir para volver a sentirlas.
-                            ¿Estás triste mama?- la preguntaba la pequeña mirándola nerviosa.
-                            No por mi hija mía, estoy triste por ti, por el destino que te espera al lado de ese muchacho, que no te quiere.
-                            Osmar será bueno conmigo, mama, siempre lo ha sido.
-                            El día que te des cuenta que no debes amar a los hombres, serás verdaderamente feliz, hija mía, siento que te he fallado, y pienso que, si dejo este jardín para ti, inmensamente bello, florecido, esperando a que regreses a casa, aun cuando yo ya no este, te acordarás de mí y de estas palabras. Llegará un día, en que te volverás vulnerable, es ese día el que tienes que venir aquí, buscando lo que el mundo no te da, pero si escuchas bien, verás como la belleza no está solo en lo que vemos, las flores son bellas, antes de que sus pétalos hayan salido.
-                            ¿Este jardín es nuestro secreto para cuando estemos tristes?
-                            No, hija mía, este jardín será nuestro secreto, para los momentos en que quieras recordarte que eres fuerte.
-                            ¿Yo soy fuerte mama?
-                            No sabes cuánto, hija mía, has afrontado todo esto con valor, con sabiduría… y sé que sabrás comportarte como tu padre y yo te hemos enseñado.
-                            Papa, ¿Esta triste porque me caso?
-                            No, sabe que Osmar cuidará de ti, pero le hubiera gustado que crecieras antes de comprobar lo cruel que es la vida con algunas personas, él sabe que probablemente hubieras elegido a Osmar para casarte, pero, te han quitado la oportunidad de la elección, algo que él quería darte desde el día en que abriste por primera vez los ojos a este mundo. Sé feliz Isemay, hazlo por nosotros. 
Y eso estaba haciendo. 

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