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Ya sabéis que por motivos varios el blog permanecerá cerrado y no podré visitaros, sois libres, de quedaros o marcharos, estoy pasando por momentos duros y necesito tiempo para aceptarlos. Iré poniendo de vez en cuando lo que escribo en facebook para desahogarme, me es más sencillo porque se lo dicto al móvil, pero mentiría si os dijera que puedo entrar a vuestros blogs a leer todo lo que escribís, y entrar a dejar un comentario absurdo y sin sentido, me parece una falta de respeto.

Gracias por comprender, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias a los que os quedéis y también, gracias a los que se vayan, podéis buscarme en facebook por mi nombre, si queréis hablar conmigo, y también por el nombre del blog, tengo una página en la que me llegarán vuestros mensajes directos.

17 de agosto de 2011

¿El principe azul existe?





Desde que era pequeña siempre me han gustado las películas románticas, y es que, nos lo inculcan desde pequeños, siempre existe un principe azul para cada princesa, y no me digan, que nunca han pensado que son príncipes o princesas, porque desde que nacemos, la mayoría de los padres nos tratan como eso. Claro, que de esa manera, cuando vamos creciendo, nos creamos una idea erronea de lo que es el principe azul.





Veamos, analizando punto por punto, una de las películas que más me gustaba de pequeña era la cenicienta, no penséis que era por eso de limpiar en casa, ni por tener una hermanastra o madrastra malvada, si no que era por los animalitos, si, si, los animalitos, ya que siempre he creído que cualquier persona que se precie de serlo, debe amar a los animales.





Pero eso es otro tema, el caso es que el principe azul, rico, guapo, alto, musculoso (bueno, más bien flaco), siempre viene a salvar a la princesa cuando está en apuros, que si la ataca un dragón, el principe llega, que si la encierran en una torre, trepa por el pelo de la princesa, que cuando te duermes te da un beso... Claro, y luego quieren los hombres que no pidamos cosas, ese es el primer punto, el príncipe azul debe saber protegernos, no les pedimos que sepan usar una espada, pero si que estén a nuestro lado, el príncipe azul de los cuentos no sale corriendo cuando aparece el mostruo.





Pensemos en lo que es el principe actual, y lo que queremos las mujeres, no creo que sea una idea muy distanciada de lo que nos enseñaros desde que somos pequeñas, y es que reflexionemos.

Cuando aparece el principe azul, queremos que sea guapo, musculoso, alto... que haga embobar a todas nuestras amigas pero solo tenga ojos para nosotras, como los príncipes de los cuentos, que hay un montón de princesas, pero ya vienen predispuestos solo a por una, podéis decirme que es cosa del guión, que sí, que eso lo sé ahora, pero no cuando tenía cinco años y lloraba viendo el día que se casaban, como si fuera una tremenda sorpresa que terminara de ese modo la película. 





Nunca Aladín se fue con la Bella Durmiente, ni la Cenicienta se fue con el principe de Blancanieves... Si es que esta claro, desde esas películas se nos muestra la importancia de la fidelidad, no creo que sea tan difícil pedir eso a los hombres de hoy en día, lo tienen todos los príncipes azules.

Otro punto, es el tema de ropa, el príncipe azul de la cenicienta, la vió estando hermosa con su vestido de gala y la amo, después la vió de sirvienta y siguió amándola, tampoco es tan difícil darse cuenta que las mujeres no podemos estar siempre hermosas como si fueramos a salir de fiesta, pero aun así, queremos que recien levantadas nos digan que estamos hermosas y que somos únicas, los píropos, cualquier príncipe azul que se precie debe saber decirlos.

Esta el tema de la tele, y el fútbol, que en ninguno de los cuentos los príncipes se pasaban horas viendo el futbol y bebiendo cerveza, primero ella, luego ella, y si queda tiempo para la tele, no había tele, así que ella de nuevo. Pero tampoco pedimos eso, que era abusar del príncipe, solo un poquito de comprensión, que se nos escuche, se nos mime, vayamos a ver al tele juntos, acurrucados en el sofá, y no se nos pida una cerveza a gritos, porque en ese momento pensamos, ¿Dónde esta el príncipe azul?




Supongo que cada una de nosotras veía al príncipe azul de un modo distinto, pero,  ¿No es esto en esencia lo que se pide?

Definitivamente chicas, cuando me pregunten, ¿Por qué no cambias de novio? Seguiré contestando, mi chico, es lo que toda mujer quiere, bueno miento, es lo que yo quiero, que os recuerdo que Aladín nunca se fue con otra, pero mejor no tentarle.

Besos.

12 comentarios:

Manolo García dijo...

Hola!!

¿Y las princesas azules? ¿Existen? Porque quizá hay chicos que buscan lo mismo de sus novias... y si para unos no debe de ser difícil, para las otras tampoco.

¿Y si el príncipe azul hace todo eso y la princesa no es capaz ni siquiera de valorarlo, poniendo su ego por encima de todo lo demás? Eso también hay que verlo...

Igual que digo que que tienes razón en que los hombres quizá debieran ser como indicas, y que tampoco pedís tant, también digo que existen más príncipes azules de los que parece que algunas se empeñan en volverlos negros o apáticos... No te creas qu ando esentido por algo, jejeje... simplemente me dio por pensar. :-)

Besos!!

Tamara dijo...

Manolo tal vez deberías exponer como deben ser esas princesas, ¿No crees? Tampoco muchos hombres saben valorarlo, cuanto más damos, más pedís, cuanto más dais menos valoramos... Eso no cambiara nunca, pero siempre hay excepciones.
Y si, yo tengo la respuesta como bien he dicho al final de mi entrada, existen esos principes azules, yo tengo uno en casa...

Un beso.

orthos62 dijo...

ejjeje pues yo si que os puedo hablar de princesa, la que tengo a mi lado, mi amiga, mi compañera, mi amante, esposa....... bueno no pongo más no sea que se lo crea, jajajaj.
Bueno pase por aqui para dejarte un abrazo y al leer esto pues te digo la verdad, los principes guapos, altos ricos musculosos, en fin más vale que no abran la boca, jejeje, yo prefiero ser un tio normal y ser el principe que mi chica necesita sin tener que aparentar nada, simplemente ser como soy. Si fingiera, entonces si que sería ese principe estereotipo.
Un besote y nos vamos hablando
näkemiin

Tamara dijo...

Mmmmm, jajaja, Orthos antes de escribir el comentario debiste preguntarle a tu mujer si considera que no eres el más guapo de todos...
Como todo, existen princesas y principes, pero no todo el mundo sabe verlos, y no todo el mundo encuentra al suyo, pero existir, existen, es cuestión de convertir los sueños en realidad, de no pedir más de lo que te puedan dar, de convertir defectos en virtudes, llegar a acuerdos, compromisos, ser sinceros... No creo que cueste tanto mantener una relación, siempre y cuando las dos partes sepan ceder y dar.
Un beso.

Ricard dijo...

Hola Tamara.
Siento defraudarte pero no existen ni los principes ni las princesas azules.
Una niña lloró, rabió y pataleó mucho cuando descubrio la verdad. Para complacerla, desde ese dia aparecieron "Los pitufos", que hicieron el apaño.
yo sinceramente, prefiero los principes y princesas discretos, sin afan de protagonismo y si puede ser, que no hayan salido en peliculas.
...Y esos principes si existen, te lo aseguro.
Un abrzo muy, muy fuerte.
Ricard

Juan Ignacio dijo...

No sé si existen príncipes azules; pero me parece que has descrito más a un mayordomo que a un príncipe azul. A las princesas también habría que exigirles fidelidad, ¿hay chicas que todavía quieran ser princesas?, últimamente parece que quieren ser capitanes de caballería contra los hombres. A los hombres se nos exige ser el sexo fuerte, y eso cansa mucho, y sin mimos, que estamos solo para darlos a las princesas y cumplir sus más variados deseos y antojos.

Tamara, conserva a tu novio y no le dejes leer los comentarios a esta entrada, a ver si se va a despertar.

Tamara dijo...

Ricard, a mi me gustaban los pitufos... me conformo con que mi príncipe se parezca a ellos ;) Pero sigo pensando que aunque no tengan sangre azul, si que existen, al menos cada uno de nosotros tenemos uno predestinado, o una, dependiendo de los gustos.

Un beso.

Tamara dijo...

Jajaja, a mi chico le dije que leyera la entrada, para que se diera cuenta de lo que vale, que si es un principe en toda regla.
Juan Ignacio, ¿Los hombres no son perfectos siendo mayordomos? Yo cada vez que veo el anuncio de KH7 pienso, ese es el hombre ideal ;) jajaja.
Creo que las princesas también deben ser así, lo hombres debéis exigir, igual que lo hacemos nosotras, que no vamos a ser la únicas que podamos elegir, no hay que conformarse con el primero que pase, ni con la primera, que luego puede salir rana... Que de todo existe en el mundo.
En cuanto a la pregunta de si queremos ser princesas, no se las demás, pero a mi me encanta, no por lo de llevar coronas, trajes bonitos, etc. Que si me los dan pues también, pero si porque me quieran y tenga una persona a mi lado que sea capaz de protegerme de los monstruos y dragones malvados... Que existir, existen.

Un beso.

José Antonio del Pozo dijo...

Los principes azules y las princesas azules existen... igual que las hadas. Si cierras los ojos, si le pones fe y ganas a la cosa, ahí estará, porque el Amor hace príncipe azul del que el desamor devuelve a su real mediocridad.
Pero lo has expuesto con un punto amable y muy cautivador.
Encantado de conocer tu blog.
Saludos blogueros

Humberto Dib dijo...

Tamara:
Soy de los que creen que ese tipo de fantasías pueden llegar a hacer mucho daño. Es bueno creer, pero creer demasiado paraliza. Prefiero una mujer real, de cualquier color, a una princesa azul, si es que la hay (je)
Un beso enorme.
Humberto.

Tamara dijo...

Jose Antonio, me alegro de que te haya gustado el blog, y yo encantada de tu visita, por supuesto, y mucho más de que nos aportes tu comentario.
Es cierto que el amor hace príncipe azul al que para otros es un sapo, y al revés, de un plumazo el príncipe de convirtió en sapo, pero, si has conocido a uno, o a una, por una milesima de segundo, haz conocido la felicidad... Aun cuando se crea que solo fue un sueño.

Un beso.

Tamara dijo...

Humberto, ¿Quién dice que las princesas no seamos reales? Jajaja. Pero te doy la razón, vivir en un mundo de fantasía, te hace querer quedarte allí, pero a veces vivir en el mundo real, duele demasiado.

Un beso.

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