Isemay- Parte 11.5 VIVO


 -                            ¿Estáis bien?- les preguntó su esposo al llegar junto a ellos.
-                            Salgamos de aquí- fue la contestación de Uwuain.
Pero era difícil salir de aquel mar cuando no sabían donde se encontraban. Llevaban algún tiempo nadando cuando se dieron cuenta de que la marea volvía a llevarles de nuevo cerca de los rompientes. Isemay no sabía hacia donde nadaba, simplemente movía los brazos en la dirección en que su hermano la empujó al principio. De vez en cuando notaba unos dedos sobre su brazo que la hacían avanzar cerca de ellos. Varias olas les habían hundido, y las veces que había ocurrido eso, la mano de alguno de los dos hombres la había ayudado a salir a la superficie.
Creyó que su hermano la tomaba de la cintura para que permaneciera en el sitio mientras otra ola los arrastraba. Sus manos la sujetaban con fuerza alrededor de ella, y ambos se sumergieron juntos en el agua. Isemay estaba viviendo uno de los peores momentos de su vida, sin ver nada, se sentía extraña en aquel lugar, donde no sabía donde dirigirse. El calor de las manos de su hermano traspasaban su ropa y la hacían sentir segura, sobre todo cuando otra ola los engulló bajo el agua, y él la pego más a su cuerpo, sosteniéndola con fuerza cuando la marea la arrastraba lejos.
-                            Será mejor que nademos hacia los rompientes- oyó gritar a su hermano.
¿Uwuain? Se preguntó asustada, sino era él quien la sujetaba, podía tener atado a su cuerpo un pulpo, o incluso alguna red de pescador que la engullía hacía abajo, volvió a sumergirse en el agua y el peso de lo que la aferraba tiro con fuerza de ella. Asustada comenzó a patalear, pero las manos se movieron alrededor de su cintura, justo debajo de sus pechos, para ayudarla a volver a la superficie.
-                            Las olas nos devuelven a ellos, así que será fácil llegar hasta allí- escucho atentamente a su esposo al lado de su oreja nada más emerger de las profundidades.
¿Era Osmar quien la estaba sujetando? Isemay se puso nerviosa, en toda su vida, su esposo jamás se había preocupado por ella, hubiera jurado mil veces que era cualquier otra cosa lo que la aferraba con tanta protección, pero su esposo no la soltó y la mantuvo a su lado en todo momento, hasta que su hermano consiguió llegar cerca de ellos.

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