¡¡¡Sígueme!!! Te seguiré

Buscador

gadgets para blogger

Traduce el blog a...

English cv French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Importante

Ya sabéis que por motivos varios el blog permanecerá cerrado y no podré visitaros, sois libres, de quedaros o marcharos, estoy pasando por momentos duros y necesito tiempo para aceptarlos. Iré poniendo de vez en cuando lo que escribo en facebook para desahogarme, me es más sencillo porque se lo dicto al móvil, pero mentiría si os dijera que puedo entrar a vuestros blogs a leer todo lo que escribís, y entrar a dejar un comentario absurdo y sin sentido, me parece una falta de respeto.

Gracias por comprender, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias a los que os quedéis y también, gracias a los que se vayan, podéis buscarme en facebook por mi nombre, si queréis hablar conmigo, y también por el nombre del blog, tengo una página en la que me llegarán vuestros mensajes directos.

19 de septiembre de 2011

La ambulancia era tan blanca... (PARTE 7)

...

Poco después, llegó la ambulancia, me subieron a ella, yo no protesté, estaba tan nerviosa, que el médico le pidió a mi madre que esperara fuera, yo no quería que nadie me tocara.

El médico, era un chico joven, recuerdo que me sonrió y me dijo que iba a tener las piernas bien, que tenía que dejar que me mirara, me tumbe, no quería verlo, y noté como cortaba con las tijeras el pantalón, después hoy como me desabrochaba la cremallera de la bota, y miré hacia abajo.

Lo que ví, bueno, mi pierna derecha estaba destrozada, toda llena de sangre, e hinchada, la izquierda estaba bien, me dolía, pero solo eran rasguños.

          El médico me dijo que me tranquilizará, pero no era nada fácil.

        Hasta ese momento, jamás había visto una ambulancia por dentro, tan blanca, con tantos tubos en las estanterías que están por todas partes, agujas, jeringuillas, mascarillas de oxígeno, el desfibrilador.
           
          Bueno, no quería estar allí, era normal que estuviera nerviosa, pero me dijo que si no me tranquilizaba iba a tener que dormirme, intenté respirar, controlar los nervios, aun así, mis pulsaciones, iban muy, muy rápido.

           Comenzó a abrir una aguja, y bueno, es otra historia, pero tengo fobia a las agujas, así que, le miré y le agarré la mano pidiéndole por favor que no me pinchará, se empezó a reír y me dijo, si me dices que no te ponga un calmante con el dolor que tienes, es que saldrás adelante.

        Le dije, que el miedo a la aguja, era mayor que el dolor que pudiera sentir, me dijo que no iba a pincharme, pero tenía que relajarme, y fue instantáneo, mis pulsaciones comenzaron a descender, y comencé a sentir que en mis pulmones entraba aire (Lo que hace tener fobia a algo).

Continuará.

12 comentarios:

Amelia dijo...

jolines Tamara vaya situación!! me dá un miedo ahora el tema de la carretera, antes me hacía un montón de km, no me importaba subir a Madrid los puentes con mi prima, pero desde que tengo a las niñas es que me aterra todo lo que estas contando, además soy muy aprensiva y ufff me estaá costando un montón leerte porque es que me pongo en tu piel, en la de tus padres, madre mia!!
un beso. Amelia.

Tamara dijo...

Amelia, no hay que tener miedo a la carretera, hay que utilizar los sistemas de seguridad, el cinturon, las sillas de los niños, viajar descansados, etc. Yo ahora conduzco el coche, y me saque el carnet meses después del accidente, aunque me daba pánico ver los coches negros muy cerca del mío, ahora, eso ya lo fui superando.

La verdad, podía ponerlo todo más suave, pero, seguro que no surtiría el mismo efecto, y de veras quiero que me hagan caso en esto, estoy segura de que enseñarás a tus niñas la importancia de ponerse el cinturon, el casco, etc. Aunque creo recordar que me dijiste que nada de motos ;)

Un beso.

Pilar dijo...

Duele leerte.
Un abrazo

^^EldanY^ dijo...

Mare mía, ya sé cómo chantajearte para que me invites a una San Miguel fresquita.

Eres muy valiente, ¿lo sabías?
Todos los valientes tienen miedo a las agujas, yo soy muy cobarde, no me da miedo nada porque me da miedo demostrarlo.

Profe, si yo hubiese sido el doctor ti diría, mira, un vurro Bolando y tú, por deformación profesional, querrías amonestarme por las faltas de ortografía y yo chassssss, aprovecharía la distracción para pincharte el calmante.

Luego me ajostiarías, pero eso ya sería otra historia.

Saludos, va bien el relato, la profe tenía ganas de vivir.

Tamara dijo...

Daniel, mmm, te invito sin chantajes... Que no me hacen falta, y menos de ese tipo.

Todos tenemos miedo a algo, lo mío es exagerado, pero, todos tienen miedo a algo. Gracias por lo de valiente, no sabía que los valientes tienen miedo a las agujas, lo diré la próxima vez, cuando me digan que es una chorrada :P

Podía habérmelo pinchado, no me hubiera quejado mucho, no podía moverme, pero vamos, que acto seguido hubiera perdido el conocimiento, aunque bueno, una vez más o menos ese día, hubiera dado igual ;)

Claro que tenía ganas de vivir, una vez que me dí cuenta de que no estaba muerta, pensé, hombre pues no es tan malo después de todo, el dolor se pasa, las cicatrices se curan... Todo tiene remedio menos la muerte.

Un beso.

Tamara dijo...

Pilar, ya veo que coincidís bastantes en eso, jajaja, ahora ya no me duele, así que comparándolo, prefiero contarlo, y que sintáis, o comprendáis lo que sentí, que sentirlo de nuevo.

Un beso.

Manolo García dijo...

Yo también tengo miedo a las agujas, sobre todo si es para sacarme sangre... me mareo a la más mínima.

Bueno, a ver que tal termina esto... que parece que te haya pasado muuuuchas veces de lo bien que lo cuentas, y seguro que tuvo que ser horrible.

Besos!!

Tamara dijo...

Manolo, creo que paso mil veces por mi cabeza, lo reviví una y otra y otra vez, intenté recordar todos los detalles, los escribía, los tachaba, lloraba...

En fin, si eso me ayudo a contarlo así, a lo mejor hice lo que tenía que hacer.

Un beso. Es un asco las fobias :(

orthos62 dijo...

Hola Tamara, ejje veras, cuando era jovencillo cada vez que veia una jeringuilla aunque fuera en la tele se me ponía un dolor en salva sea la parte, ajjaajaj que parecía que la inyección fuera para mi. Lo peor era que entonces trabajaba en un hospital y cuando estabamos con los enfermos y venía la enfermera a pincharles siempre le dejaba solo a mi compañero con la excusa de que iba a nos e que historias, jajajaj hasta que me pillaron, menuda guasa se traían los c.....es jejeje, Menos mal que eso ya es historia. Entiendo como debías de sentirte metida en esa ambulancia es horroroso. Vamos a ver como va a ir lo de tu pierna.
un beso +1 ejejje este Daniel.....

Tamara dijo...

Orthos, yo pensé en ser matrona, pero cuando me enteré que había agujas de por medio, decidí que no podía... Bonita estampa, dandome de bruces contra el suelo cada vez que viera una aguja.

Las ambulancias no son nada agradables... aggsss

Un beso.

^^EldanY^ dijo...

Yo tb pienso en cosas médicas.
Sueño con enfermeras pelirrojas tol rato, hasta despierto...

Cosa más rara...

Orthos, el mejor escondite "dicen" para huir de una jeringa es bajo la cama pero curiosamente, eso también lo saben los padres :)

Tamara dijo...

Jajaja, Dani y sus pelirrojas jajajaja. No creo que existan muchas en la vida real, y que encima sean enfermeras, pero el sueño es libre ;)

Pero vamos, que acabo de imaginarme a Orthos, escondiéndose bajo la cama, mientras un médico le persigue con la jeringa en alto jajajaja.

Me imaginé a Orthos, porque paso de imaginarme a mí.

Un beso.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...