Isemay- Parte 31.4 MUERTO

      
-                             ¿Qué es lo que quiere? ¿Qué necesita?- preguntó más para sí mismo que para su amigo.
-                             ¿Aún no lo sabes? Me sorprende mucho.
-                             Está consiguiendo volverme loco- miró a su hijo que parecía sonreír y le cogió entre sus brazos- tu madre hace que pierda el control- susurro cuando su hijo pareció ponerse nervioso al verlo tan alterado.  
-                             Lo siento de verdad- repitió de nuevo su cuñado- de haber sabido que estabas con ella no habría venido hasta aquí.
-                             Da igual- le miró de nuevo- pero podía haberte estrangulado en ese momento, sentí unas irrefrenables ganas de matarte, pensé que iba a explotar por algún sitio.
-                             Tus pantalones son lo que van a explotar- rió su amigo ya más tranquilo.
-                             Que gracioso- contestó asqueado- si tuvieras una esposa como ella, me ibas a decir como tendrías los pantalones, llevo más de ocho meses sin estar con una mujer, la he sido fiel todo este tiempo ¿Crees que lo hubiera hecho sino me importara?
-                             Yo se que te importa, sino fuera así, no te apoyaría en esto, y en cuanto a tener una esposa, espero que no se parezca a mi hermana- rió de nuevo- sino bien podría confundirla con la tuya.
-                             Podría matarte por un comentario así- le miró como advertencia- es mía, e inconfundible con otra.
-                             También mía, te recuerdo que es mi hermana- explicó al ver que su amigo daba un paso amenazante hacia él.
-                             Recuérdaselo al resto.
-                             Te aseguro que ya lo saben.
Pero parecía que no era así, porque en cuanto llegó a cubierta con su hijo en brazos, vio como varios de sus hombres la rodeaban hipnotizados. Tanto que ni siquiera advirtieron su presencia. Había traído los vestidos del otro barco con ella, pero parecía no haber calculado bien la talla de sus nuevos pechos, pues turgentes, sugerentes y llenos de leche, sobresalían por encima de su escote, mostrando más carne de la que ocultaban.

Comentarios

sabores compartidos ha dicho que…
OHHHHHHH que celos tiene este Osmar, si parece que le queria sacudir a su cuñado y todo, jejeej claro que si Isemay llevaba ese escotazoooooooo jajajaja
un besote

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