Isemay- Parte 38.9 EXILIADO

Había sido duro que el rey accediera a su petición, ella no esperaba que el primo de su esposo pusiera tantas objeciones a la entrega de sus tierras para que dos de sus mejores hombres se salvaran. Solo ante la intervención de Reynald, asegurándoles que ella y su hijo tendrían el futuro asegurado, fue cuando el rey accedió.
Y desde entonces ella había ido a vivir con él a su propiedad. Al principio pensó que se sentiría como una intrusa, pero Reynald la convenció de que no era así, la hizo señora y dueña de esa casa tanto como de Halk y Sabell, paseaba con ella, cenaba con ella, la hacía sonreír, e incluso la acompañaba durante las fiebres de Olaft, pero eso no era todo, sino que había sido su hombro donde llorar cada noche, y para Olaft, él era su padre.

Comentarios

EldanY dalmaden ha dicho que…
Y Reynald más o menos hacía de padre de Isemay también por lo que veo :)
orthos62 ha dicho que…
jeje tiene razón Dany, o es que hay algo que no has contado? jajaj
un besote
Sip Dany, siempre estaba cuidándola, así es Reynald. Un besazo.
Jajajaja, yo cuento todo jajajajaja. Un besazo Orthos.

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