Isemay 42.3


                 
-                            ¡Me dijo que quería empezar de cero!- le grito molesta- Me voy de aquí- quiso tranquilizarse y respiro profundamente- No voy a cambiar mi decisión, mi hogar ya no está con vosotros, no está con Osmar, ni siquiera creo recordar que lo fuera una vez, ¿Dónde se quedó el hermano que me amaba? ¿El que me protegía contra todo? Estoy pidiendo tu ayuda, necesito no volver a verle, aquí dentro duele demasiado- se tocó el pecho para hacer énfasis a sus palabras- Quiero ser libre, para que no pueda volver a hacerme daño, y no quieres ayudarme- comenzó a enfurecerse- no cambiaré de opinión ante lo que siento por vosotros.
-                            Nosotros tampoco pensamos cambiar lo que sentimos por ti, ¡Maldita sea, Isemay! ¡Reacciona! Pensaba que eras más lista que todo esto, pensaba que lo que querías lo agarrabas con las dos manos y no dejabas que se marchara, pero al parecer me equivoqué contigo, ¿No es cierto? Eres una cobarde- la acusó.
-                            No me harás perder los papeles aquí, los dos nos conocemos lo suficiente como para que sepa lo que estás intentando, quieres que le dé una oportunidad y no lo haré, él no quiere esa oportunidad, y te aseguro que ninguno de los dos vais a poder hacerme daño nunca más en vuestras vidas- le dijo con dolor.
-                            ¿Por qué no abres los ojos? No sois dos, sois tres en esta familia, Olaft se merece estar con su padre, tú nos sacaste de tu vida, lo sabes bien, ¿No has pensado ni por un momento como se ha sentido Osmar cuando se enteró de que eras tú la que nos habías desterrado?
-                            Os lo merecíais- fue lo único que dijo enfadada.
-                            Por supuesto que sí, pero ya pagamos el castigo, ahora nos has impuesto otro, ¿Cuál es? Porque no estas castigando a Osmar, menos de lo que te estás castigando a ti o al niño.
-                            Que utilices a Olaft en esto, me parece despreciable- Le dijo antes de volverse para marcharse.
-                            A mí me parece despreciable que aceptes una nulidad que no deseas, y que él tampoco desea- señaló a su amigo al otro lado de la fuente- eres más lista que todo esto, mucho más, desde pequeña, has sabido siempre que era él al que querías, te enfrentabas a mí, a padre, a todo el mundo por él, ¿Y ahora? ¿Vas a dejarlo en manos del destino? Porque Osmar se marchará con otra mujer, otra que sepa valorar lo que tú no quisiste ver.

Comentarios

orthos62 ha dicho que…
Bueno no se donde fue el comentario que me salio una pagina de no se que historias jajajaaj
Que me alegro que el hermano este tan de parte de su amigo, y que espero que Isemay nos e equivoque.
un besote
Tamara ha dicho que…
Orthos sino es por una cosa, es por otra, pero blogger se las trae, en fin...

A veces la familia, no tiene porque apoyarnos en todo si lo estamos haciendo mal.

Un besazo.

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