Una nueva vida- Capítulo 8.5

   
— Me llamó José- se presentó

— Mi nombre es Ascra- rió- disculpe por lo que acaba usted de ver, es que mi hija ha estado enferma y este bruto de Jordán la quiere mandar a trabajar a las uvas

— No se preocupe Ascra, yo me encargare, ¿es usted casada?- la preguntó

— Si, pero mi marido viaja mucho, aquí solo tengo a mi pequeña.

— ¿Asistirá mañana a las uvas?- la cortó lo que ella iba a decir

— No mi señor, no esta permitido ir sin un hombre- rió

— ¿Le gustaría ir?, no es por ser indiscreto pero mi prometida no llegará para las uvas y no conozco esto, no me gustaría hacer el ridículo.

— Claro, iré con usted- sonrió- me acuerdo cuando usted era pequeño y correteaba por aquí, parece mentira que no se acuerde, pero nunca nos habíamos presentado

— ¿Podrá dejar a su hija sola?

— Si, ella sabe cuidarse... bueno, ya hemos llegado

José y Ascra entraron en la iglesia, ella se dió cuenta de que era muy tarde y se disculpó, José andó solo por las estancias, entró en una sala y en otra, primero las de los dioses, después las de las vírgenes, en especial le llamó la atención, como siempre le había pasado, una virgen toda vestida de blanco, la virgen de los heridos, entró en la sala y observó, no era una sala como las demás, esta estaba llena de ofrendas, fotos, poemas, cartas pidiéndole auxilio por alguien, miró y cogió una y otra carta las leyó una por una, incluso había una de su padre pidiendo por el de cuando le dispararon, de pronto lo vió, la medalla, la medalla que él le había dado a su princesa, la cogió y salió corriendo de la iglesia, preguntó a los aldeanos si sabía alguien a quien pertenecía, nadie le contestó, pidió a un coche que le llevara hasta su casa y como era el Lord , el cochero, ni siquiera se opuso.

— Padre, padre- entró gritando

— ¿Qué ocurre?- preguntó Mateo saliendo de su habitación rápidamente

— La encontré, ella esta viva, ha estado aquí

— ¿Quién?- preguntó Mateo sorprendido.

— Mi princesa, cuando me dispararon la deje esto colgado en el cuello- le mostró la medalla- estaba donde la virgen de los heridos, ella pedía por mi

— Hijo, a lo mejor un aldeano la encontró, o incluso podrían ser de cualquiera de nuestros capataces, yo mismo les regalé una a cada uno.

— No padre, es de ella, lo presiento.

— José la buscamos por todas partes, si hubiera estado aquí lo hubiéramos sabido, tranquilízate.

— Pero padre, debemos mandar que la busquen

— José, vas a casarte hijo, basta ya de tonterías, esta muerta, lo sabes, tu mismo dijiste que estaba herida y que era muy grave, sola en el bosque no podría haber sobrevivido, tranquilízate o tendré que llamar al doctor, ni siquiera podría haber llegado aquí

— Es cierto padre, voy a casarme, debería olvidarla- dijo para que este se conformara, pero no estaba dispuesto a hacerlo.

— Muy bien hijo, eso es.

Continuará...

Comentarios

Mela ha dicho que…
Hola Tamara... José ha hablado con Ascra... qué poco se imagina que Radians está con ella
El encuentro de la medalla ha encendido sus alarmas... estoy deseando que encuentre a Radians
Besos
Beatriz Bragança ha dicho que…
Hola,Tamara
Cada vez mais interessante!
Anseio pela hora do encontro.
Parabéns.Manténs todos os leitores em suspenso.
Beijinho
Beatriz
Tamara VN ha dicho que…
Gracias por leerlo chicas. Un besazo.

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